miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cap.-1 La víctima del jacuzzi

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La víctima del jacuzzi.

El joven subinspector tocaba el violín en el despacho y la melodía de aquella pieza de Luigi Boccherini le sirvió a la inspectora para encontrarle.
 - Como no abrías cogí la llave de debajo de la maceta. Deberías cambiarla de sitio.- dijo dejándola en el tercer estante del mueble que había justo al lado de la puerta.
 - Creo que está bien ahí, nadie pensaría que estuviera en un sitio tan fácil de adivinar.- guardó el violín en su funda y dobló el pañuelo que había puesto sobre su hombro para tocar su nuevo violín sin rayarlo ni hacerse daño.- ¿Qué te trae por aquí?- le hizo un gesto indicándole que se sentara.
 - Éste caso no me deja dormir, ni comer, ni hacer mis funciones vitales con total normalidad.
 - Es normal, no llevas más de dos años en el Cuerpo, a mí aún me pasa en algunas investigaciones.- subió la persiana pues estaban casi en penumbra, con tan solo una pequeña lámpara que alumbraba las partituras, todavía sobre la mesa. La luz de la mañana contrajo sus pupilas iluminando sus profundos ojos azules y haciéndole parecer más rubio de lo que era.- Repasemos otra vez lo que ya tenemos...
 - La víctima, Ariadna Fernández, fue hallada por la limpiadora en el jacuzzi del gimnasio antes de ayer a las 10 de la noche. Murió ahogada y se han encontrado signos de forcejeo perimortem.
 - Han pasado - cogió el reloj de pulsera del segundo cajón.- un día y once horas desde que la encontraron. ¿Ya son las nueve?
Ella asintió y se pasó la mano por su pelo negro ligeramente ondulado.
 - Bien, pues vamos a comisaría y seguimos hablando por el camino.- dijo el subinspector Sergi Coll.
 Ella le miró sobresaltada abriendo sus ojos verde aceituna 
 -¿Hoy es lunes? - miró el calendario en su smartphone y comprobó que era domingo. Suspiró aliviada.- Sergi, vuelve a La Tierra, es domingo veinte de Septiembre, no lunes. ¡Qué susto me has dado!.- exclamó con su característico acento andaluz pues era de Almería y aunque había estado viviendo varios años fuera de Andalucía no había perdido su acento.

Fueron a desayunar a la cafetería a la que solían acudir y luego decidieron ir a hacerle unas cuantas preguntas al ex novio de la víctima, de manera extraoficial.
Esteban de Salvà vivía en Carrer d'Aragó número treinta y cuatro, vivienda que había compartido con Ariadna hasta su ruptura. Según había dicho la familia podría tener un móvil para asesinarla ya que no habían terminado demasiado bien y él era conocido por sus incontrolables arranques de violencia. De hecho, tenía antecedentes leves por agresión.
Fue la inspectora Arantxa la que tocó al timbre. Se escuchó el ruido de la mirilla y sin preguntar quién era abrió inmediatamente, al parecer no había visto al subinspector.
 - Hola guapa, ¿que necesitas de mí? - la inspectora tuvo que contenerse de darle una mala respuesta. El susodicho apestaba a alcohol y llevaba un viejo pantalón de deporte. No llevaba camiseta y tenía tatuado en su sudoroso y musculado cuerpo (tal vez por el consumo de esteroides pues parecía un culturista) una serpiente de un horrible color verde.
Sergi llamó la atención de Esteban y le enseñó la placa.
 - Ya sabes por lo que venimos.
El sospechoso intentó cerrar la puerta pero la inspectora actuó con la rapidez digna de una agente joven recién salida de la academia y le propinó un golpe en la nariz aturdiéndole y poniéndole  las esposas seguidamente.
Lo sentaron en un sillón. La casa estaba hecha un desastre, sucia y desordenada. "¿No le llamará la atención el presidente de la comunidad? Con tanta basura los vecinos tienen que quejarse?" pensó la inspectora
 - Empezaremos con unas preguntas sencillas: ¿Dónde estabas el viernes dieciocho de nueve a doce de la noche?- preguntó Sergi mientras paseaba nerviosamente de un lado al otro del salón. Era un maniático del orden y la limpieza y estar en ese lugar no le agradaba.
 - Estaba aquí en casa, viendo ese programa de lucha que echan en el canal de pago. Pedí una pizza sobre las diez a la pizzería de la esquina, ellos pueden corroborarlo.
- Eso no lo justifica, perfectamente podrías haberla pedido mientras volvías en coche y luego recogerla. Aunque lo tendremos en cuenta.
- Miren, yo no la maté, palabra, desde que me dejó soy un desastre, no soy el hombre que solía ser.- “¿Desastre? No hace falta que lo jures” se dijo Sergi.
- ¿Tienes alguna sospecha de alguien que tuviera algún motivo para matarla?- preguntó Arantxa.
- Ni idea, lo dejamos hace un mes y desde entonces no he vuelto a hablar con ella.
- Eso no es totalmente cierto.- dijo el subinspector interrumpiéndole.- Hemos encontrado unos mensajes tuyos en su teléfono y el último se lo mandaste esta semana.
- Y si cualquier juez ve los más recientes no dudará en meterte entre rejas una buena temporada. Le dices cosas bastante feas, Esteban.
- Está bien, sí le mande algunos mensajes y he de admitir que no son demasiado ortodoxos pero ya he dicho que estaba desesperado. Me habían llegado rumores diciendo que estaba con su profesor de natación, de hecho, por culpa de ese pájaro lo dejamos. No hacía más que ligar con ella.
Le preguntaron por él y apuntaron su nombre: Joaquím Rubí. Al parecer la víctima se había apuntado a dar clases de natación a principios de junio e iba lunes y viernes de siete a nueve. Él monitor estaba casado y no tenía más de treinta y cinco años, según Esteban era algo mayor que Ariadna que tenía treinta y dos pero no mucho más.
Les dieron las doce y tras comprobar el encargo en la pizzería que hizo de Salvà, como era su día libre y el gimnasio donde trabajaba Joaquím estaría cerrado decidieron seguir con la investigación al día siguiente.

El calor del mediodía seguía siendo insoportable, aunque según los informes meteorológicos vendrían chubascos que relajarían las temperaturas en la siguiente semana. Pensó que pasaría la tarde en casa con su nuevo violín y que tal vez, más tarde, saldría a dar un paseo por la playa al anochecer.
La inspectora estuvo gran parte de la tarde con sus amigas y luego volvió a casa a reanudar su novela, la cuarta que escribía. Había empezado a los catorce años y vio publicada su primera novela a los dieciocho, paralelamente escribía algunas historias cortas en un blog de Internet durante su adolescencia. Al terminar su carrera ya había publicado otra y estaba a medias con la tercera. Era algo a lo que dedicaba sus ratos libres pero a lo que ponía todo su empeño. Su compañero no sabía nada de esto, tan solo lo sabían aquellas personas cercanas que le habían visto escribiendo o que habían reconocido su nombre en los escaparates de las librerías.

Una vez en comisaría Sergi y Arantxa reunieron a Carmen, Manuel y Rodrigo, los otros agentes del caso. La primera era la mejor amiga de la inspectora, habían estado juntas en la academia de policía y ahora estaban en la misma brigada. Carmen Berenguer era oficial de policía pues no se había examinado de la escala ejecutiva como su amiga y se dedicaba a hacer retratos a mano o robots según le describían los testigos. Tenía el pelo largo, muy ondulado y castaño y sus ojos eran del color del mar; Manuel Gómez era inspector, tenía cuarenta y siete años. Era el compañero de Carmen y se le daba muy bien la informática, de hecho había estudiado esa carrera. Era algo regordete y tenía unas entradas bastante pronunciadas. Pero era muy bromista y simpático; El último, Rodrigo Verdejo ,era subinspector, casado y desde hacía seis meses también era padre de una niña. Era ocho años mayor que Sergi que tenía veintiocho y era alto y de constitución media. Sus ojos eran marrón chocolate y su pelo era rubio ceniza. Su compañero, Daniel Puig estaba de baja por enfermedad, concretamente una neumonía, pero avanzaba favorablemente.
Les contaron lo que habían hablado con Esteban y organizaron lo que cada uno haría, ellos dos irían a buscar al monitor de natación, Carmen y Manuel irían a hablar con el forense, Andrés Martí por si había encontrado algo más en el cadáver. Verdejo redactaría el informe en comisaría.

Cuando llegaron al laboratorio Andrés estaba ocupado con una autopsia pero terminó en seguida. Saludó a los dos agentes y les condujo hasta el depósito dónde estaba la víctima. Al llegar hasta ella cogió unos papeles que colgaban de su camilla.
- No hay nada fuera de lo común en la sangre. Era una mujer sana y no consumía ningún tipo de sustancia ni tampoco le fue suministrado nada anormal antes de la muerte.- pasó la página.- En sus uñas había restos de piel del agresor. Lo estamos analizando para ver si corresponde a un hombre o una mujer. Seguramente sea lo primero pues el asesino debía tener mucha fuerza para hacerle esas heridas, aunque no descarto que sea una mujer fuerte y muy enfadada.-dijo ésto mirando a su novia, Carmen, con la que había discutido acaloradamente el fin de semana anterior y casi costó su ruptura, aunque ya lo habían arreglado
- ¿Cuándo lo sabrás con certeza?- preguntó Manuel mirando su nuevo reloj, que marcaba las diez.
- Esta tarde ya estarán todos los resultados.- Andrés era un chico joven, de la misma edad que Sergi, su mejor amigo. Era moreno y alto, risueño y muy peculiar pero muy bueno en su trabajo pese a que llevara poco ejerciendo como forense.

El gimnasio en el que trabajaba Joaquím Rubí estaba situado en la villa olímpica. Tenía una piscina interior aclimatada bastante grande, tal vez olímpica, con ocho calles. La inspectora se fijo que tenía el mismo emblema que en el que encontraron a Ariadna, y de hecho eran prácticamente iguales solo que aquel poseía una piscina de solo cuatro calles y el resto de las instalaciones eran menos avanzadas. “Éste debe de ser el gimnasio para gente de clase más alta” se dijo el subinspector.
Una mujer joven de entre veinte y treinta años, rubia (tal vez tintada), de ojos marrones y muy maquillada, vestida con una minifalda demasiado ajustada atendía tras el mostrador. Sergi se quedó mirando descaradamente a su escote pues llevaba algunos botones de más desabrochados. La inspectora, que se dio cuenta de ésto le propinó un codazo a su compañero en las costillas.
- Tampoco es tan guapa. ¿Tu has visto cuanto maquillaje lleva puesto?.- le susurró.
- Si no puedo mirarle a la cara tendré que mirar a otro sitio, las oculta menos que su rostro.- le dijo en respuesta. Ella le lanzó una mirada fulminante.- Vale, tienes razón, no es ético.
La chica colgó el teléfono y les señaló que se acercaran.
- Hola, soy el subinspector Sergi Coll y ella es mi compañera, la inspectora Arantxa García.- dijo mostrándole la placa.- Buscamos a Joaquím Rubí para hacerle algunas preguntas relacionadas con el asesinato de Ariadna Fernández. ¿Está aquí?
- Yo soy Bárbara Dòria, encantada .-dijo tendiéndole la mano al subinspector muy sonriente. Arantxa arqueó la ceja.- Sí, está. En seguida le aviso.
Tuvieron que esperar unos minutos. Mientras Sergi le susurró al oído:
- No te pongas celosa, me gustan las mujeres con los ojos verdes como los tuyos.- Ella se sonrojó levemente de forma casi imperceptible pero sentía que le ardían las mejillas.
Bárbara les dijo que pasaran hasta la calle ocho.
Entraron cada uno por su vestuario pues así lo regían las normas y se encontraron nuevamente en la sala de la piscina. De la calle seis emergió un joven atlético y de anchas espaldas, moreno y de ojos grises. Se presentó como Joaquím Rubí i Torras y salió del agua por la escalera de la calle ocho. Ésta vez la que quedó hipnotizada fue la inspectora. Sergi garraspeó forzosamente.
- Joaquím, nos gustaría saber dónde estuviste el viernes de nueve a doce de la noche.
- Terminé de dar clases de natación sobre las nueve en el gimnasio del Raval como de costumbre y luego me fui a casa con mi mujer, Diana.- dijo quitándose el gorro y dejando al descubierto su pelo negro y rizado.- Pueden preguntarle a ella si lo desean.
- ¿Sobre que hora llegaste?
- Tardé media hora en llegar porque había algo de atasco. Aunque mi mujer también trabaja y llegó a casa una hora después.
Los agentes se miraron
- Lo siento, pero tu coartada no es totalmente válida, hay un lapso de una hora y media en la que podrías haber asesinado a la joven sin que nadie se enterara.
- No le hubiera hecho daño jamás, le tenía mucho aprecio, era una buena amiga. Además si quieren hacer una acusación seria tendrán que seguir hablándolo con mi abogado. Si me disculpan, tengo una clase que dar.
Se puso de nuevo el gorro y se zambulló en el agua, nadó ágilmente hasta un grupo de mujeres sesentonas que le esperaban ansiosas con sus bañadores apretados y sus gorros de colores. Arantxa le siguió con la mirada.
- ¿Tú puedes y yo no? No es justo.- se quejó su compañero.
- No te pongas celoso, no me gusta el cuerpo de los nadadores, demasiado anchos de espalda. Me gustan más los hombres con un cuerpo como el tuyo, musculado pero no en exceso.- dijo haciéndole el paso y guiñándole un ojo. “Cualquiera que nos oiga creería que hay algo entre nosotros” pensó luego para sí.

Regresaron a comisaría e hicieron algunos informes que tenían pendientes. La inspectora le contó al comisario, Rafael Castell, lo sucedido con el ex novio de la víctima y el monitor de natación a lo que este respondió que le traerían a él y a su esposa Diana a comisaría para interrogarles por separado pues si no había querido seguir hablando algo ocultaba.
Tras el descanso para comer, recibieron una llamada de Andrés diciendo que los resultados ya estaban y que se pasaría por comisaría alrededor de las cuatro.

Justo cuando el reloj que había sobre la puerta de la sala de homicidios marcó las cuatro Andrés apareció con los informes. Avisaron a Castell y se reunieron en la sala de juntas.
- Éstos son los resultados. Como os dije, no se encontraron sustancias anormales en la víctima. La piel que había bajo sus uñas pertenece a una mujer y observando las heridas de su cuerpo concuerda, pues las manos que le cogieron del cuello para ahogarla eran pequeñas. El perfil de la asesina corresponde por tanto a una mujer fuerte con magulladuras recientes en los brazos y cara.
- ¿Una mujer?- preguntó Rodrigo extrañado.
- Cabe la posibilidad de que le ayudara alguien mas fuerte, un varón de pelo oscuro y rizado pues se hallaron cabellos así en el agua aunque supuestamente el jacuzzi se limpia con cada nuevo turno y en el de la noche sólo se metió ella.- añadió Carmen.
- Exacto.
- Muchas gracias Martí.- dijo el comisario poniéndose en pie y remangándose las mangas de la camisa.- Del interrogatorio de mañana a Rubí i Torras y su mujer depende la investigación. Va a traer buenos abogados así que tenéis que ponerle sutilmente contra las cuerdas, hacer que se contradiga.
- ¿Sospecha que sea culpable, Rafael?
- Es muy probable. Su comportamiento reservado, el hecho de que sea conocido por sus líos de faldas. ¿Recordáis el caso de la mujer del conserje? Él era el hombre que se acostó con ella y por eso casi la mata su marido. Ahora es distinto, él está casado y tal vez a su mujer, Diana Villa, famosa nadadora catalana, no le haya gustado la idea de que siguiera tonteando con otras mujeres.
- Ella podría tener la fuerza suficiente, a los nadadores se les desarrollan mucho los músculos dorsales y los brazos.- añadió Andrés.- Tal vez les pillara in fraganti.
- Bien hecho muchachos, ahora terminar esos papeles y marchaos a casa, no hay más que podáis hacer hoy y mañana os necesito con la mente despejada.

Sobre las cinco terminaron lo que tenían que hacer y se marcharon cada uno a su casa, excepto Sergi y Arantxa.
- Antes de que te vayas quisiera proponerte una cosa.- dijo el inspector Coll despertando su curiosidad.- He encontrado una cala muy bonita y rica en caracolas y cantos rodados que tiene una cosa muy característica, un pedazo de la proa1 de un antiguo barco inglés, creo que es de principios del siglo XIX.
- ¿De veras? ¿Cómo lo sabes?- le preguntó entusiasmada.
- Me informé sobre esos barcos desde que me dijiste que te habías leído todos los libros de la serie Aubrey–Maturin de Patrick O´Brian. Leí que un navío llamado Success había encallado en aguas cercanas y que la corriente había arrastrado sus restos hasta la orilla muy cerca de Barcelona. Si ese trozo que he encontrado le pertenece sería un gran descubrimiento y me gustaría que me acompañases a verificarlo.
Arantxa tuvo que contenerse de lanzarse a sus brazos por la emoción y preguntó intentando disimular su alegría:
- ¿Está muy lejos? Podríamos ir ahora si no tienes nada que hacer.

Tras una hora y media de trayecto en la moto del subinspector por las carreteras más antiguas y con más curvas de toda la Costa Brava llegaron hasta una cala oculta por los pinos. Era un lugar de naturaleza virgen, que había pasado desapercibido a los hombres muchos años, incluso siglos. El agua era cristalina y pequeños cangrejos se escondían entre las rocas. En los árboles se escuchaban trinos de diferentes aves y se podía oír el zumbido de las ajetreadas abejas en un panal escondido entre la maleza.
- Ésto es un paraíso... ¿Desde cuando lo conoces? - preguntó asombrada.
- Siempre me ha gustado estar solo cuando necesitaba pensar, un día decidí dar una vuelta en moto para despejar mi mente y tomé sin saber porqué un viejo camino desconociéndo a donde llevaba. A mitad del trayecto paré a estirar las piernas y andando hacia el mar llegué a este lugar. Cuando leí lo del Success recordé que este sitio no había sido visto por nadie más que yo en mucho tiempo ya que si lo hubiera sido esta cala estaría tan solicitada como el resto de las playas de la zona. Decidí investigar a fondo la playa y descubrí un trozo de madera enterrado en la arena bajo aquellos arbustos, escavé un poco, arranqué algunas plantas y descubrí ésto.- levantó unas ramas dejando al descubierto un trozo del bauprés2 con algunos viejos estayes3 y gran parte de la proa de un navío.
- ¿Por el tamaño qué tipo de barco era: una corbeta, un bergantín? Es muy grande para ser de una goleta.- se agachó para examinarlo más de cerca.
- Es una corbeta, era una corbeta británica. Se dice que participó en la gran batalla del Nilo.
- Si avisáramos a alguien esta cala ya no sería nuestro secreto y muchos fanáticos vendrían a buscar el resto del barco. Sería una pena.
- ¿Qué barco? ¿Qué cala? No se de que me hablas.
Ella le sonrió.

- Será mejor que nos vayamos, se está haciendo de noche.- añadió Arantxa tras relajarse un rato sentada en el rompeolas con el vaquero remangado dejando que el agua mojara sus pies.- Mil gracias Sergi, no sabes la ilusión que me hace.
- Gracias a tí por comprometerte a guardar el secreto.- dijo poniéndose en pie y tendiéndole la mano para ayudarle.
1 Proa: parte delantera de un barco
2 Bauprés: Palo grueso que sale de proa con la inclinación de 30º a 50º que hace firmes los estayes del palo trinquete. Sobre él se monta el botalón y el tormentín.
3 Estay: cabo que sujeta velas y palos.

A la mañana siguiente se levantó más cansada que de costumbre. Tuvo que encender la cafetera tras varias semanas sin usarla ya que un vaso de leche le bastaba para espabilarse habitualmente. Pensó que tal vez las tres horas en total de viaje en moto por un terreno no muy recto le habían pasado factura.
Cuando llegó a comisaría vio que, sin embargo, su compañero estaba más fresco que una rosa.
-¿Preparada para conseguir una confesión?- preguntó frotándose las manos. Ella bostezó en respuesta.
- Como el comisario se entere que estas cansada por mi culpa me mata. Intenta no bostezar delante suya.- no pudo seguir hablando porque se le contagió el bostezo.
Justo en ese momento Rafael Castell salió de su despacho
- Dije que descansarais y por lo que veo ayer saliste de fiesta ¿verdad Coll?- dijo Castell.- No, no te escuses que nos conocemos. Diana Villa y Joaquím están al llegar, vendrán por separado. Vosotros dos os ocuparéis de la mujer. Carmen y Gómez hablarán con el monitor de natación.

A las diez y media de la mañana llegó Diana. Era una mujer alta y fuerte, puesto que era nadadora profesional, podría decirse que pelirroja y con los ojos claros. Llevaba un vestido de lunares fresco y veraniego y unos zapatos de tacón rojos como el vestido. Fue conducida hasta la sala de interrogatorios número tres.
La hicieron esperar ,como era la costumbre en comisaría, media hora. Luego, entraron los dos agentes.
Se sentaron enfrente de ella.
- Diana Villa Tascón, treinta y tres años, esposa de Joaquím Rubí i Torres y como él nadadora profesional, sólo que con más fama. ¿Me equivoco en algo?- comenzó el subinspector.
- En la forma de hablar conmigo, citarme en comisaría y meterme en la sala de interrogatorios. Ésto perjudica mi fama, necesito a mi abogado. No ha venido aún porque pensé que me entrevistarían en una de esas salas con sillones y no aquí como a los criminales.
- Baje esos humos, Villa.- dijo Sergi cerrando la carpeta y entrelazando los dedos.- Es usted, con todo el respeto, una nadadora de fama media-baja. Nadie le pide autógrafos, ni tampoco es la mejor de su campo. Además, a su edad...- continuó antes de que le cortara- Si no es culpable de nada podrá irse y nadie se enterará de que ha estado aquí.
- Todo lo que aquí se diga es confidencial.- añadió la inspectora.- Así que, relajese, no se le está culpando de nada.
- Está bien, continúen...
Joaquím Torres estaba desde hacía veinte minutos en la sala de interrogatorios número dos. Manuel y Carmen entraron diez minutos después y Rodri se quedó en la habitación de al lado desde dónde los agentes observaban sin ser vistos a través de los cristales que desde la sala de interrogatorios parecía un espejo. En el lugar donde estaba podía atender tanto a Joaquím como a Diana.
El abogado de la nadadora entró en ese momento al igual que el de Rubí.
- Joaquím Rubí i Torras, soy el inspector Manuel Gómez y ella es mi compañera Carmen Berenguer. No estuvo usted demasiado colaborativo cuando nuestros compañeros fueron a hablar con usted.
- No nos mienta ¿Cuál era su verdadera relación con Ariadna Fernández?- añadió Carmen
- No digas nada.- le aconsejó su abogado en voz baja.
- Es un secreto a voces, encontramos cabello como el suyo en el jacuzzi donde estaba la víctima. Y estoy seguro que si hacemos una prueba de ADN con un cabello que usted nos dé ahora comprobaremos que estuvo con ella.
- ¿Sabes que pienso? Que ella te amenazó con contárselo a tu esposa y tu la mataste.- Carmen sabía perfectamente que era una asesina lo que estaban buscando pero le dijo eso para presionarle.- Por eso tenía esos arañazos y golpes, al intentar defenderse también te magulló, nuestros compañeros vieron que tenía algunas pequeñas heridas en el brazo.
- ¡Yo no la maté!- estalló a pesar de las recomendaciones de su abogado.- Sí, eramos amantes pero ella no iba a decírselo a mi mujer, conocía su mal genio. Y respecto a los arañazos me los hice contra el borde de la piscina.
Gómez le hizo un gesto al espejo que Rodrigo comprendió. Significaba que decía la verdad, él era inocente y que, por tanto tenían que conseguir la confesión de Diana Villa. Transmitió ese mensaje a la inspectora por el pinganillo
- Señora Villa, su marido acaba de inculparla.- mintió.- Ya sabemos lo que pasó, están preparando el furgón para llevársela.
- Se enteró que su libertino esposo le había estado engañando con ella y que aquella noche se habían citado en el jacuzzi, así que abandonó antes su entrenamiento alegando que se encontraba mal y fue hasta el lugar de la cita.- añadió Sergi.
- Los técnicos nos comunicaron que había restos de piel de mujer bajo las uñas de la víctima. Lo que quiere decir que esos moratones se los había causado una mujer bastante fuerte.- automáticamente Diana Villa escondió su mano ,que tenía una tirita, bajo la mesa. El plan de la inspectora estaba funcionando.
- No permitiré que hagan estas acusaciones hacia mi cliente.- dijo el abogado de Diana.
- Señora, si es usted inocente no le molestará que le hagamos una prueba para comparar la piel encontrada con la suya ¿verdad?
Él abogado no supo aconsejarla a tiempo.
- ¡Se lo merecía! ¡Maldita perra, arruinó mi matrimonio! Esperé hasta que mi marido terminara de sobarla y la maté. No se lo esperaba. Apreté con toda mi fuerza mientras ella gritaba pidiendo auxilio a Joaquím, pero él ya no estaba, ni nadie más podía oírla.- una sonrisa diabólica se le dibujó en su rostro. Arantxa miró al espejo buscando la respuesta de Verdejo.
- El comisario estaba aquí conmigo, acaba de ir a avisar.

Diana fue arrestada y llevada hasta el calabozo. Al día siguiente sería trasladada con el resto de detenidos.
Como era costumbre tras resolver un caso entre los de la brigada de homicidios se fueron a tomar algo juntos.
- Es el caso que hemos resuelto mas rápido.- dijo Carmen.- Hemos hecho un buen trabajo.
- En especial vosotros dos, habéis conseguido la confesión de Diana Villa.- Gómez alzó la copa.- propongo un brindis por Sergi y Arantxa.
- En realidad fue ella sola, yo solo colaboré .- dijo levantando también su copa.- por la inspectora.
- No, no es justo, todos hemos colaborado. Sin vuestra ayuda no lo hubiera hecho. Brindo por que sigamos resolviendo crímenes tan bien como hasta ahora.
Todos alzaron sus copas y brindaron por ello.

FIN







A.G.A.

sábado, 27 de diciembre de 2014

La doble cara de la hipocresía.

Cuando hablamos de hipocresía,hablamos de un defecto,siempre lo concebimos como algo negativo.
Una persona hipócrita es una persona que es "falsa" o que no es muy sincera (por así decirlo).
Y en mi opinión,la hipocresía es algo relativo a la hora de definirlo como algo positivo o negativo,dependiendo de la situación en la que una persona se encuentre,puede ser una hipócrita positivamente o una hipócrita negativamente.Ejemplo:
Es tu cumpleaños y algún familiar o algún amigo te hace un regalo,un regalo que no te gusta o piensas que probablemente no te va a servir para nada,y en ese momento la hipocresía entra en acción porque tú respondes diciendo: "¡Qué chulo,muchas gracias,me encanta!" cuando en realidad piensas: "Podría haberse ahorrado el dinero" o "qué feo...".Todo lo que pienses que sea contrario a lo que tú digas pero que vaya con buena intención te hará ser una hipócrita,sí,pero una hipócrita en plan positivo (o al menos en mi cabeza se plantea así),por lo que no siempre ser hipócrita es malo ¿O acaso hubiese sido mejor decir "tu regalo no me gusta,lo siento" y que tu amigo o tu familiar,después de haberse gastado el dinero y el tiempo,se quede con mal sabor de boca?Creo que no.
Un ejemplo de hipócrita negativamente: Estás comprando con tus amigos y a uno de ellos les gusta unos pantalones que le quedan fatal,si te pide consejo,evidentemente lo correcto y lo mejor que debes hacer(como buen amigo que eres) sería decirle lo que tú realmente piensas: "no me gustan como te quedan,si yo fuese tú,buscaría otros" pero no es exactamente lo que siempre hacemos,a veces decimos: "sí,te quedan bien" porque nos achantamos por miedo a que le siente mal lo que le has dicho y se enfade,y en realidad no deberíamos achantarnos porque si decimos lo que de verdad
pensamos,en este caso debería tomarselo bien o "neutramente",si esos pantalones o esa prenda(desde tu punto de vista)que ha cogido no le quedan bien,no es su culpa(tampoco la tuya),seguro que habrá otros que le queden mejor.Pero es lo que tiene preguntar por opiniones,si preguntas por ellas,obtienes respuestas,unas te gustan y otras no,lo importante de esas respuestas es que no vayan con mala intención o que no sean hipócritas(negativamente).



Al fin y al cabo,son solo respuestas que van ligadas a la opinión de cada uno y que tampoco deberíamos dar tanta importancia(o que el nivel de importancia aumente o disminuya dependiendo de la boca de la que salga esa opinión),lo que realmente tiene importancia es tu opinión,pero bueno,esto también es tan solo mi opinión,es una mera opinión,tú decides si hacerme caso o si tacharme de loca.
En fin,volviendo al tema de la hipocresía positiva y negativa,yo pienso que la hipocresía positiva tiene un segundo nombre y es más conocida como educación,por eso creo que la hipocresía en sí,tampoco tiene que ser algo negativo,dependiendo de la situación en la que estés puede ser una cosa u otra.
Por ejemplo,hay gente que denomina a otros como hipócritas porque les saludan sin caerles bien,eso es una señal de hipocresía "positivamente",sí señor,es una señal de educación.No deberíamos enfadarnos o molestarnos por eso,están siendo educados con nosotros y eso está genial.




Y ahora que llegamos a la conclusión de que la hipocresía "positivamente" es conocida también como eduación,podríamos tachar el concepto de hipocresía "positivamente" y decir : no es hipocresía,es educación.Pero hay que tener en cuenta que ambos conceptos son aceptables,el diccionario define hipocresía como algo que haces o dices totalmente contrario a lo que piensas,no dice que vaya con una intención negativa,de hecho hay casos hipócritas(como los que antes he escrito) que van con
una buena intención,decirle a tu amigo o familiar que el regalo que te ha hecho te gusta(cuando en realidad no te gusta)o saludar a las personas que te caen mal es tener educación,sí,pero también es ser en ese momento un hipócrita,yo denominaría esta mezcla como un hipócrita con educación.